El teléfono celular es un dispositivo chismoso. Debido a la tecnología celular de las antenas nuestros dispositivos siempre están localizados. Cada vez que nos conectamos a una antena ésta dice al proveedor de servicios celulares dónde nos encontramos.
Hay tres maneras principales de localizar un celular.
Triangulación por antenas celulares: La ubicación del usuario dentro de una célula también es visible para la red móvil. Una de las formas en que el operador puede hacerlo es observando la intensidad de la señal que las diferentes torres observan desde el teléfono móvil de un determinado abonado, y luego calcular dónde debe estar ubicado ese teléfono para tener en cuenta estas observaciones. Se determina triangulando la señal de un dispositivo en función de la ubicación o ubicaciones de las torres cercanas. Una vez más, la precisión de la localización depende del tamaño de la célula: cuantas más torres haya en la zona, más preciso será el posicionamiento.
No hay forma de esconderse de este tipo de rastreo siempre que el teléfono móvil esté encendido, con una tarjeta SIM registrada y transmitiendo señales a la red de un operador. Aunque normalmente sólo el propio operador de telefonía móvil puede realizar este tipo de rastreo, un gobierno podría obligar al operador a entregar los datos de localización de un usuario (en tiempo real o como una cuestión de registro histórico).
El Sistema de Posicionamiento
Global (GPS): permite a los dispositivos de cualquier parte del mundo
averiguar su propia ubicación de forma rápida y precisa. El GPS
funciona a partir del análisis de las señales de los satélites
operados por el gobierno de Estados Unidos como un servicio público
para todo el mundo. Hay 24
satélites, de los cuales hacen falta 4 para localizar con precisión
a través de la
trilateración. Es un error
común pensar que estos satélites vigilan de alguna manera a los
usuarios del GPS o que saben dónde están los usuarios del GPS. En
realidad, los satélites del GPS solo transmiten señales; los
satélites no reciben ni observan nada de tu teléfono, y los
satélites y los operadores del sistema GPS no saben dónde se
encuentra ningún usuario o dispositivo en particular, ni siquiera
cuántas personas están utilizando el sistema.
Por lo general, este seguimiento se realiza mediante aplicaciones que se ejecutan en el smartphone del usuario. Estas aplicaciones preguntan al sistema operativo del teléfono por su ubicación (determinada a través del GPS). A su vez, con los permisos de los teléfonos modernos, se pregunta al usuario si desea compartir su ubicación antes de que la aplicación pueda utilizarla. Si se concede el permiso, las aplicaciones pueden transmitir esta información a otra persona a través de Internet.
Conexión a una red de internet y uso de aplicaciones: es precisamente por la información que recopilan las aplicaciones que tenemos instaladas en nuestros celular cómo se puede conocer nuestra ubicación. Cada vez que nos conectamos a internet obtenemos un número único conocido como IP. Ese número registra desde dónde nos estamos conectando, ya sea una red wifi o los datos de nuestro teléfono.
Última modificación: Thursday, 20 de February de 2025, 10:45

